Es una ciudad diferente. Su encanto no está en la belleza de sus
edificios sino en lo que se percibe al pasear por sus calles. En cada
rincón un poco de su historia. De vacaciones en Berlín uno puede comer
el típico Currywurst, una salchicha con salsa de ketchup y curry, por
menos de tres euros, o degustar pescado y marisco en el restaurante
Fischers Fritz, el único de la ciudad con dos estrellas Michelin.
Recorrer Berlín en metro en invierno y en bici en verano
La forma más rápida de llegar a Berlín es en avión, a los aeropuertos de
Tegel y Schönefeld, con vuelos a todo el mundo. Moverse mientras uno
está de vacaciones en Berlín es fácil por la puntualidad y buenas
conexiones que ofrecen metro, trenes de cercanías y tranvía. El
transporte público es ideal en invierno, cuando se puede llegar a los 20
grados bajo cero y la nieve es frecuente. En verano, es mejor alquilar
por unos 10 euros al día una bicicleta ya que está perfectamente
acondicionada y es ideal para llegar a rincones interesantes. Las
temperaturas en estivales pueden superar los 30 grados.
Lo que no puedes perderte de vacaciones en Berlín
Los lugares más emblemáticos están en el exterior y son gratis. Si vas
de vacaciones a Berlín en invierno, deberás proveerte de abrigo gordo y
gorro para hacerte la foto en la Puerta de Brandenburgo, contemplar la
cúpula del Reichstag o pasear por el monumento al Holocausto. Un paseo
por Unter den Linden te llevará a la Isla de los Museos. No puedes
perderte tampoco los restos del muro. Unas vacaciones en Berlín en
verano permiten disfrutar de la multitud de parques verdes de la ciudad
en los que, además, se pueden hacer barbacoas. No te pierdas el de
Tempelhof, el antiguo aeropuerto, cerrado en 2008 y abierto dos años
después como el mayor parque público de Berlín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario